Transparency International reta a las

multinacionales petroleras

 

La reconstrucción post-bélica en Irak debe estar basada en el rendimiento de cuentas y la transparencia financiera, señala Transparency International

 

Berlín, el 30 de abril de 2003

 

La transparencia y el rendimiento de cuentas deben ser las contraseñas para la reconstrucción del Irak de la posguerra, tras la corrupción endémica del gobierno de Saddam Hussein, según señala Transparencia Internacional (TI), la organización no gubernamental lider mundial en la lucha contra la corrupción. "Es esencial que en Irak se ahorren las comisiones habitualmente pagadas en las situaciones de la posguerra por parte de algunas empresas multinacionales", ha manifestado el Presidente de TI Peter Eigen.

 

"El futuro del petróleo de Irak debería ser gestionado de manera que beneficie al pueblo iraquí en su totalidad, en lugar de a iraquíes corruptos, o a las compañías petroleras internacionales que pagan sobornos", dijo Peter Eigen. TI demanda un concurso internacional para la reconstrucción de la industria petrolera iraquí. El proceso debe incluir normas estrictas sobre los conflictos de intereses, que deberían aplicarse tanto a los licitadores internacionales como a las empresas iraquíes. TI insta a las compañías petroleras multinacionales a 'publicar los que pagan' al gobierno iraquí o a cualquier administración provisional, respecto a contratos del petróleo, así como a una completa auditoría de ingresos y gastos relacionados con la industria petrolera iraquí.

 

"Es el momento para que los gobiernos requieran a sus compañías petroleras para que publiquen lo que pagan en impuestos, honorarios, royalties y otros pagos. La publicación de estos pagos debería ser una exigencia para el control bursátil en sus propios países", dijo Peter Eigen. "El acceso a esta información reducirá al mínimo las oportunidades para ocultar el pago de comisiones para ganar las subastas, una práctica que ha arruinado a la industria petrolera en paises en transición y economías de posguerra. "TI ha trabajado con "Global Witness" y otras ONGs sobre la iniciativa "Diga Lo que Usted Paga", en el contexto de economías de posguerra, como Angola.

 

"La comunidad internacional asume una especial responsabilidad de ser totalmente transparente en su ayuda humanitaria y en sus transacciones con la administración provisional en Irak y con las nuevas autoridades iraquíes, incluidas las administraciones locales y regionales", dijo Peter Eigen. Según el último "Indice de Percepción de Soborno" establecido anualmente por TI (www.transparency.org/surveys/index.html*bpi), sobre la situación de las economías emergentes, durante 2002, las obras públicas y la construcción son las actividades más propensas al pago de sobornos, seguidos por el sector armamentístico, y la industria del petróleo y del gas; tres sectores de importancia crucial en las situación post-conflicto; en particular, en una economía como la de Irak, determinada por las exportaciones del petróleo, cuyas reservas son las segundas en importancia del mundo.

 

"A no ser que se establezcan procesos transparentes", dijo Peter Eigen, "el pueblo iraquí será el perdedor y los gastos actuales serán liquidados sobre la promesa de las futuras rentas del petróleo, que correctamente pertenecen al pueblo de Irak en su totalidad".

 

"Presupuestos transparentes, y proceso controlado de toma de decisiones, deben ser aplicados también en la ayuda humanitaria, en la administración pública, en la construcción del nuevo sistema democrático, y en la reconstrucción y el desarrollo económico en los niveles local, nacional e internacional", dijo Peter Eigen.

 

TI llama a toda administración provisional en Irak y a las autoridades pertinentes iraquíes, a establecer y hacer públicas líneas claras de rendimiento de cuentas sobre el uso de todos los fondos recibidos de los donantes internacionales, y a adoptar un compromiso público de que la ayuda de donantes y préstamos serán usados únicamente para la reconstrucción y la ayuda humanitaria y no desviados hacia los bolsillos privados de políticos, funcionarios públicos, agentes del poder o sus socios, ni usados para la compra de armas y equipamiento militar. El desembolso de fondos debería estar sujeto a la auditoria regular por interventores independientes.

 

La capacitación de funcionarios públicos, sobre todo la policía y la judicatura, será crucial para la buena gobernación y debería ser la piedra angular de los planes para la nueva administración. La corrupción en economías de la posguerra es la más frecuente en los ingresos e impuestos del gobierno, pagos aduaneros, transferencias en efectivo de países donantes, y situaciones de monopolio. Tales rentas son a menudo situados "fuera de presupuesto" y malgastados a través del clientelismo político y la malversación.

 

La comunidad internacional debería aprender de las lecciones dadas durante los esfuerzos de reconstrucción en otras zonas de conflicto, incluyendo Bosnia-Herzegovina, donde la corrupción es uno de los mayores problemas que afronta hoy el país. Si los planes de reconstrucción no establecen la principal prioridad en la adecuada gobernabilidad desde el principio, la autoridad en Irak en los niveles local y nacional descansará sobre la influencia tribal, la intimidación y la corrupción, y la economía se verá invadida por la extorsión, las redes y el crimen organizado.

 

Nota: La cuestión de la corrupción en la reconstrucción de la posguerra, especialmente sobre Afganistán y Irak, será el tema de un profundo debate por expertos de todo el mundo en un taller de la próxima 11a Conferencia Internacional Anticorrupción en Seúl, Corea, el 25-28 de mayo de 2003. Los intervinientes abordarán el tema a partir de las experiencias de reconstrucción de la posguerra en países como el Líbano, Afganistán, los Balcanes y Sierra Leona. Para información adicional: http://www.11iacc.org/iacc/index.html